La noche en que te conocí
Y de pronto... Mis años habían transcurrido de manera normal, sin ningún evento excepcional, basados en un cúmulo de experiencias agradables y no tan agradables pero que le dan ese sabor especial a este momento lúcido, cálido, espontáneo y breve llamado vida. Siempre rodeado de personas que hacen que este corto espacio aquí sea plenamente agradable, sí, me refiero a mis amigos que, aunque no exista lazo consanguíneo, junto con mi familia son el motor que impulsa y me motiva a seguir aquí, simplemente viviendo y disfrutando. Y heme aquí, respirando el otoño número 34 en mi historia, pensando en que todo transcurría de manera normal, sin embargo, ese otoño tenía algo maravillosamente planeado para mí, Dios se había tomado el tiempo para idear un plan perfecto que tenía un nombre en su portada, ese nombre era el mío. Aun no entiendo el motivo por el cual mi Gran Padre quiso incluir tanta alegría en mí. –¿Por qué yo? –me pregunté, no he sido el mejor, he tenido muchos tr...